En esta tercera y última entrega nos vamos a centrar en dos de los gases responsables del efecto invernadero especialmente.
En general cuando se trata este tipo de asuntos, se suelen mezclar muchas cosas, la gente tiene ideas preconcebidas frecuentemente erróneas, sobre algunos de los términos o conceptos que se usan, que da lugar a multitud de desacuerdos entre las partes al estar diciendo cosas que realmente no se dicen.
En la sociedad posmoderna en la que vivimos se está dando, prácticamente en todos los ámbitos sociales y culturales, una marea relativista que está sustentada por un generalizado desprecio a la razón. Esto es fruto de los fracasos que ha tenido en épocas pasadas, pero recientes, una desvirtuada confianza en la razón humana. Sin embargo el efecto rebote que estamos padeciendo tiene viso de producir iguales fracasos.
Si tratáramos de hacer un listado con las diez facultades más importantes del ser humano ¿cuáles nos saldrían? Dejemos un par de minutos para pensar. ¿Y si tuviéramos que listar los diez órganos más importantes del ser humano por orden de prioridad? Dejemos un minutillo más para pensar en aquello que no querríamos perder. Como tantas veces ocurre, quizás lo más importante, como el aire, pasa desapercibido delante de nuestras propias narices, y sólo lo echamos de menos cuando desaparece o se enrarece. ¿Qué os parecería que la propia vida desapareciera de nosotros mismos?
¡Que gozada de fe! por José A. Gimeno Jarauta, Sch. P. Estoy hace años en una Misión, en la tribu Nkwen, cerca de Bamenda, en Camerún. Es este un mundo distinto. Las mismas personas, con iguales sentimientos, ilusiones, reacciones que nosotros, pero distinta cultura. Querría haceros partícipes de alguna que me llamó la atención al principio.
Yo tenía una ligera idea del paganismo antiguo, en Egipto, Mesopotamia, etc. y me parecía que debían ser creencias serias, que la gente creía en ellas realmente. Luego, la interminable serie de dioses de mitología griega, con todas las envidias y follones entre ellos, ataques, guerras, me parecía ya un cachondeo. Siempre he pensado que la gente no debía creérselo, pero que seguía repitiendo y aumentando esas leyendas literarias...
Me acabo de encontrar con un concepto novedoso[1] en lo que a la denominación se refiere pero tan viejo como el ser humano y lo que de humano conlleva. Recibe el efecto el nombre de la cita del evangelio según San Mateo 13,12 “Porque a quien tiene se le dará y le sobrará; pero a quien no tiene, aún lo que tiene se le quitará”. Salvando la interpretación exegética o religiosa todos entendemos lo que viene a decir el versículo anterior sacado de contexto. A priori parece un poco injusto pero es nuestro comportamiento habitual en multitud de comportamientos. [1] Parte de este artículo ha tenido su origen en la lectura de: Jorge Jiménez Rodríguez. Papeles del psicólogo 2009. Vol 30(2), pp 145-154